prohibir venta de videojuegos violentos a menores
Videojuegos

Proponen prohibir venta de videojuegos violentos a menores de edad

No es nueva la insistencia de personajes pertenecientes a la administración pública, respecto al posible daño que los videojuegos puede ocasionar a la juventud mexicana. Ya habían hablado de un decálogo, y, ahora, se habla de prohibir venta de videojuegos violentos a menores de edad.

La autora de la propuesta es Rosa Icela Rodríguez, titular de la SSPC (Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana), quien conminó a los legisladores a incluir en su agenda, reformas que abonen a la pacificación del país, entre ellas, la de prohibir venta de videojuegos violentos a menores de edad, y castigar a quien lo haga, con alguna pena no determinada todavía.

Antecedentes de los embates a los videojuegos en México

La demanda de la secretaria de seguridad no es algo nuevo ni aislado. El propio presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer en octubre del año pasado, un decálogo para mejorar la manera en que se expone a la juventud a los videojuegos.

Su propósito es, de acuerdo al titular del ejecutivo mexicano, de dotar de lineamientos básicos que puedan ser seguidos, tanto por los padres o tutores, como por los propios niños y jóvenes, con el fin de que no pasen largas horas hundidos en los mundos virtuales construidos por los videojuegos.

De igual manera, dicho decálogo busca limitar el tiempo de juego para que tanto padres (o tutores), pasen más tiempo de calidad con los niños, que es un tema que el gobierno ve como sustancial para la prevención del crimen.

Prohibir venta de videojuegos violentos a menores. Presidente Andrés Manuel López Obrador.
El presidente López Obrador ha hablado frecuentemente sobre la necesidad de controlar el tiempo de juego.

Decálogo para jugar videojuegos

Así pues, el decálogo para jugar videojuegos es el siguiente:

  • No jugar ni chatear con desconocidos.
  • Establecer horarios de juego.
  • No utilizar cuentas de correo electrónico personal, sino generar nuevos para jugar.
  • No proporcionar datos personales ni telefónicos ni bancarios.
  • No usar micrófono ni cámara.
  • No compartir ubicación.
  • Reportar aquellas cuentas agresivas o sospechosas.
  • Mantener la configuración de seguridad en los dispositivos (control parental).
  • En caso de menores de edad, jugar bajo la supervisión de los adultos.

Una lectura superficial del decálogo revela consejos bastante simples que ya han sido hechos por, incluso, las mismas compañías de videojuegos.

No obstante, vienen muy bien recordar cosas tan básicas como la supervisión de menores de edad al jugar videojuegos con contenido violento, a pesar de que se ha comprobado hasta el cansancio que los videojuegos, incluidos los violentos, no exacerban la violencia ni ayudan a transformar a los niños en sicarios.

Prohibir venta de videojuegos violentos a menores. Rosa Icela Rodríguez.
Rosa Icela Rodríguez, titular de la SSPC (Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana).

Los videojuegos no fomentan la violencia

Diversos estudios han demostrado, a lo largo de los años, que los videojuegos no ayudan, fomentan ni generan una influencia negativa en las personas que los usan, es decir, en los videojugadores.

Incluso en aquellas investigaciones en las que se detecta cierta influencia de los videojuegos sobre comportamientos violentos, se debe a que dicho comportamiento ya existía a priori, y que el juego de video sólo lo exacerbaba.

Cuando la APA (American Psychological Association) sostuvo que los videojuegos sí eran violentos, como resultado de la revisión de numerosos trabajos, más de doscientos científicos e investigadores publicaron una carta abierta, afirmando que la postura de la APA resultaba alarmista y engañosa.

¿El motivo? Muchos de los trabajos que habían sido revisados, no habían sido evaluados por otros pares, lo que les negaba toda validación científica/académica.

Los estudios, ciertamente, no son tan claros, pero sí se ha llegado a un consenso respecto a que los videojuegos no generan personas violentas.

Incluso, se ha planteado la posibilidad de que los videojuegos, violentos o no, reduzcan las tasas de criminalidad, pues los investigadores sugieren que los niños que pasan más tiempo jugando, tienen menos tiempo para pensar o ejecutar actividades sociales o potencialmente criminales.

Este tipo de estudios se unen a aquellos que concluyen que los videojuegos podrían hacer que las personas, especialmente los niños, sean menos violentos, o que simplemente no haya evidencia que demuestra la relación entre videojuegos y violencia.

person holding game controller in-front of television

La responsabilidad de los padres

Con todo, es cierto que todo exceso puede derivar en un vicio, y que todo vicio resulta perjudicial para quien lo sufre.

Ahora, algunos de estos estudios tienen varios años de haber sido realizados, cuando la principal manera de acceder a los videojuegos era a través de costosas consolas y/o computadoras que tampoco resultaban baratas.

Es decir, la penetración no era tan alta como lo es hoy, en el que es posible descargar miles de videojuegos gratuitamente a un dispositivo que prácticamente se ha vuelto indispensable en nuestras vidas: el teléfono celular o smartphone.

A lo anterior hay que agregar que muchos padres, despreocupados o ignorantes ante la enorme información a la que pueden acceder los niños y jóvenes a través de sus celulares, no les han prestado la atención necesaria y, por ende, los han dejado expuestos a influencias mucho más importantes: la interacción con otros usuarios.

Hace años el videojugador se dedicaba a explorar los mundos virtuales sin otra compañía que los NPC’s (Non Playable Character) del propio juego, o bien, con los amigos que acudían físicamente para departir largas tardes y noches de interminables partidas.

Pero hoy en día eso ha cambiado, la conectividad propia de las consolas, computadoras y celulares, han hecho que la interacción sea ilimitada y sin vigilancia alguna… Lo que nos lleva a mi siguiente punto.

Prohibir venta de videojuegos violentos a menores

Juegos usados por criminales para reclutar a menores de edad

Esta interacción descontrolada y carente de vigilancia, ha provocado que en México, un país ya tristemente famoso por su narco cultura, se produzca otro fenómeno: el reclutamiento, por parte de criminales, de menores de edad para realizar tareas delincuenciales.

El ejemplo lo encontramos en el mismo portal del Instituto Nacional de Migración, en el que expone un par de casos:

a través de la plataforma Free Fire una mujer enganchó a tres menores de Oaxaca ofreciéndoles 8 mil pesos quincenales para vigilar desde un cerro los movimientos de la policía, labor que tendrían que realizar en Monterrey.

También informó del caso de “Alfredo”, un joven de 18 años que recibió una invitación mientras jugaba Grand Theft Auto V para integrarse a las filas del cártel del Noreste.

El boletín menciona que

el modus operandi es que el reclutador aparenta ser un joven, les hace llegar invitaciones privadas de madrugada o cuando están los padres trabajando, cuando hay una falta de vigilancia adecuada y los empiezan a invitar cuando ven que tiene interés por este tipo de juegos, por las armas, por la adrenalina y los van llevando paulatinamente a través de la comunicación.

Esto es sin duda alarmante, y ciertamente debería de poner en alerta no sólo a los padres, sino a las autoridades de los diferentes niveles de gobierno.

Esto, desde luego, es lo que ha motivado no sólo el decálogo para jugar videojuegos, sino también las demandas de la secretaria de seguridad y protección ciudadana, relativa a que la venta de videojuegos violentos a menores de edad, sea tipificado como delito.

¿Es la solución prohibir venta de videojuegos violentos a menores de edad ?

No en mi opinión. Recordemos lo que hacen las prohibiciones: hacer más deseables (y costosos) los productos prohibidos. ¿Ejemplos? Las drogas.

Resultará difícil que la propuesta de Rosa Icela avance entre los legisladores, por mucho que el partido en el poder tenga mayoría en las cámaras. Simplemente no se antoja como la solución. Tendrían que distraer recursos para hacer valer una ley así, recursos que serían mejor implementados en el combate directo al crimen organizado.

Conviene más, desde mi punto de vista, en la concientización de los padres de familia, quienes no deberán de prohibir tal o cual género de videojuegos a sus hijos, sino, más bien, acompañarlos en sus jornadas de juego, participar con ellos de dichas aventuras y, claro, imponer límites y recomendaciones.


Pero bueno ¿y tú qué opinas? Escribe abajo tus comentarios o, bien, házmelos llegar a través de mi cuenta de Twiiter en @luisignaciosan.


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Historiador, fotógrafo y analista SEO. Escribo también sobre videojuegos y me considero un divulgador del turismo y la cultura de Teziutlán (Puebla).

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